Mosquitas picadoras

(Chaquistés, Purrujas, Polvorines)

*Culicoides* spp.

Picadores y chupadores de sangre · Enciclopedia de plagas

Identificación y apariencia

Las mosquitas picadoras, también conocidas como jejenes, son moscas diminutas hematófagas de la familia Ceratopogonidae. Los adultos miden solo 1 a 3 mm, con cuerpos delgados de color gris-marrón a negro y alas cortas y anchas. Aunque están emparentadas con los mosquitos (ambos son dípteros), las mosquitas picadoras son mucho más pequeñas. Sus antenas son cortas, gruesas y peludas; el aparato bucal es de tipo picador-chupador. Solo las hembras pican: necesitan una comida de sangre para producir huevos. En reposo, sus alas se pliegan planas sobre el dorso en forma de V, a menudo con manchas oscuras en la superficie alar. Las especies más comunes en el hogar en China pertenecen a los géneros *Culicoides*, *Leptoconops* y *Lasiohelea*, siendo *Culicoides* el más prevalente. Las mosquitas picadoras tienen metamorfosis completa: los huevos se depositan en suelo húmedo, humus o superficies de agua; las larvas se desarrollan en agua o suelo húmedo. El ciclo de huevo a adulto toma de 4 a 6 semanas, con múltiples generaciones por año.

Hábitos y escondites

Su tamaño minúsculo (1 a 3 mm) les permite atravesar sin esfuerzo la malla estándar de los mosquiteros. Las mosquitas picadoras suelen permanecer a unos pocos cientos de metros de sus criaderos, así que una gran población en interiores indica un hábitat de cría cercano. Son más activas al amanecer y al anochecer; la actividad disminuye con viento. En interiores, las mosquitas picadoras se encuentran alrededor de: rendijas de puertas y ventanas y bordes de mosquiteros (principales puntos de entrada: su diminuto tamaño les permite pasar por ductos de aire acondicionado y aberturas de extractores); rincones de balcones y baños (ambientes húmedos adecuados para el descanso y la cría); tierra de macetas y agua de platos (posibles criaderos); y zócalos y rejillas de ventilación (lugares de descanso). Las larvas se desarrollan en agua o materia orgánica húmeda. Eliminar el agua estancada y los rincones húmedos del hogar es la medida individual más eficaz para reducir las mosquitas picadoras en la fuente.

Riesgos para la salud y daños

  1. Las picaduras de mosquita picadora aparecen como pápulas rojas o pequeñas ampollas con un punto central de punción visible, que causan comezón intensa. Las picaduras suelen aparecer en zonas expuestas como la parte baja de las piernas y los brazos, a veces en sucesión lineal. Rascarse persistentemente puede provocar infección secundaria e hinchazón significativa. Como las mosquitas son tan pequeñas, las personas a menudo no notan que las pican: es común despertar y descubrir múltiples marcas de picaduras.;
  2. Las mosquitas picadoras a menudo pululan en grandes cantidades, formando nubes de mosquitas visibles al anochecer que interrumpen las actividades al aire libre y cerca de las ventanas. Un solo criadero puede producir decenas de miles de mosquitas por día.;
  3. A pesar de su pequeño tamaño, las poblaciones de mosquitas pueden ser enormes. Una vez establecidas cerca del hogar, los mosquiteros estándar no pueden mantenerlas fuera: se necesitan mallas de 40 hilos o más. Las larvas se crían en ambientes húmedos; eliminar el agua estancada y mejorar el drenaje son las medidas fundamentales de control a largo plazo. El pico de actividad de vuelo va del verano al inicio del otoño; mantener el ambiente seco reduce significativamente la cría.

Temporada y región

De distribución cosmopolita. Picos de actividad crepuscular al atardecer y al amanecer. Los adultos miden solo de 1 a 3 mm y pueden atravesar los mosquiteros estándar.

RegiónPeriodo ActivoTemporada AltaNotas
Hemisferio Norte Subtropical a Tropicalabr.–nov.may.–sep.Mayor diversidad de especies; denso cerca de cuerpos de agua.
Hemisferio Norte Templadojun.–ago.jul.–ago.Temporada corta pero de alta densidad.
Horario activo: De hábitos crepusculares; picos al atardecer y al amanecer; se esconden en el pasto durante el día.
Dónde se reproducen: En exteriores (pastizales, cerca de cuerpos de agua, jardines); en interiores (rendijas de puertas y ventanas, rincones húmedos).