Rastreo de jejenes: sus escondites favoritos

¿Dónde se crían los jejenes?

Las larvas de jejenes necesitan condiciones húmedas con materia orgánica para desarrollarse. Estos son los lugares de tu hogar con más probabilidades de convertirse en criaderos:

Ubicaciones de cría más comunes

  1. Agua del plato de las macetas — Los jejenes ponen huevos en agua estancada mezclada con restos de plantas en descomposición. El agua del plato es la fuente de cría en interiores más común.
  2. Desagües y desagües de suelo — Los lodos, el pelo y la grasa mezclados con agua que se adhieren a las paredes de las tuberías crean un vivero de larvas ideal.
  3. Parte inferior de los cubos de basura — Los líquidos orgánicos de los residuos de cocina se filtran y se acumulan en el fondo, atrayendo a los jejenes para que pongan huevos.
  4. Desagües del baño y desagües de los fregaderos — Húmedos, cálidos y llenos de acumulación de suciedad. Fácil caldo de cultivo.
  5. Agua estancada en balcones y alféizares — Goteo del condensado del aire acondicionado, agua de lluvia o exceso de riego que nunca se seca.
  6. Montones de plantas en descomposición — Hojas caídas y flores marchitas que se acumulan en las esquinas y se pudren, creando un hábitat de cría.

Características de la cría de jejenes

Las larvas de jejenes parecen pequeños gusanos blancos o amarillo pálido, de solo 3-5 mm de largo. Viven en la película de agua o en los lodos, alimentándose de residuos orgánicos. Solo se necesitan de 7 a 14 días para pasar de huevo a adulto (cuanto más calor, más rápido se desarrollan). Por eso, una vez que las condiciones son adecuadas, las poblaciones de jejenes pueden explotar rápidamente.

Clave para la prevención

Para evitar la cría de jejenes, lo esencial es: eliminar el agua estancada mencionada anteriormente, mantener las cosas secas y limpiar los desagües con regularidad. Destruye su entorno de cría.