¿Cómo son los ácaros de la sarna? Guía de identificación

¿Cómo son los ácaros de la sarna?

El ácaro de la sarna (*Sarcoptes scabiei*) es un ácaro extremadamente pequeño. Conocer su aspecto ayuda a identificarlo correctamente y a distinguirlo de otros problemas de la piel.

Apariencia del adulto

  • Tamaño: Los ácaros de la sarna son muy pequeños. Las hembras miden 0,3-0,5 mm; los machos son aún más pequeños (0,2-0,3 mm).
  • A simple vista: Con buena luz, apenas se distingue un diminuto punto blanco, del tamaño de la punta de un alfiler.
  • Bajo aumento: El cuerpo es redondo u ovalado, parecido a una mini tortuga o araña, con cuatro pares de patas cortas y rechonchas (los dos pares delanteros tienen ventosas; los dos traseros tienen cerdas largas).
  • Color: Blanco lechoso o amarillo pálido, semitransparente.
  • Características del dorso: La superficie dorsal tiene crestas transversales, proyecciones en forma de escamas y cerdas.

Características clave

Como tipo de ácaro, los ácaros de la sarna tienen varias características distintivas:

  • Extremadamente pequeños. Necesitas una lupa o microscopio para ver los detalles.
  • Las patas son cortas y robustas, adaptadas para excavar en el estrato córneo.
  • Las hembras son más grandes que los machos porque llevan un gran número de huevos.
  • La pared del cuerpo es blanda, sin una cubierta exterior dura.

Diferentes etapas del ciclo vital

  1. Huevo — Ovalado, blanco lechoso, de unos 0,1 mm. Se pone dentro de los túneles en el estrato córneo. Cada huevo eclosiona en 3-5 días.
  2. Larva — Tiene 3 pares de patas, más pequeña que el adulto. Después de la eclosión, sube a la superficie de la piel, luego excava una pequeña cámara de muda en un folículo piloso o una grieta de la piel.
  3. Ninfa — Tiene 4 pares de patas, más pequeña que el adulto. Continúa desarrollándose.
  4. Adulto — Tiene 4 pares de patas. Después del apareamiento, el macho muere y la hembra pone huevos dentro de los túneles de la piel.

Cómo se diagnostica realmente la sarna

La mayoría de los pacientes no son diagnosticados viendo directamente los ácaros a simple vista. El diagnóstico clínico suele basarse en:

  1. Síntomas clásicos (picor intenso nocturno, erupción en zonas específicas).
  2. Encontrar surcos lineales de color grisáceo en la piel.
  3. Raspar restos de piel de un surco e identificar el ácaro o los huevos al microscopio.