Cómo prevenir plagas domésticas en verano
Así es como saber si un insecto es realmente una plaga:
- ¿Muerde o pica a las personas?
Las pulgas, chinches, mosquitos y garrapatas pican a los humanos para chupar sangre, causando picazón, ronchas y, a veces, transmisión de enfermedades. Si un insecto le pica y su piel reacciona, casi con seguridad está tratando con una plaga.
- ¿Contamina los alimentos?
Las cucarachas, hormigas, moscas y gorgojos del arroz se arrastran o se crían en los alimentos, dejando bacterias y excrementos. Si encuentra insectos en sus alimentos – o rastros de ellos – son plagas.
- ¿Daña sus pertenencias?
Las termitas roen muebles de madera y madera estructural (las termitas están entre las plagas estructurales más destructivas que puede tener un hogar). Los peces de plata y las polillas de la ropa comen ropa y libros. Los escarabajos de la madera perforan pisos y muebles. Los pequeños agujeros y el aserrín fino son signos reveladores.
- ¿Propaga enfermedades?
Los mosquitos transmiten dengue, malaria y encefalitis japonesa. Las garrapatas transmiten la enfermedad de Lyme y la encefalitis transmitida por garrapatas. Las moscas transmiten disentería, tifoidea y otras enfermedades gastrointestinales. Las cucarachas albergan numerosos patógenos y pueden desencadenar alergias y asma.
- ¿Se multiplica hasta el punto de alterar la vida diaria?
Algunos insectos no amenazan directamente la salud, pero cuando aparecen en gran número – como moscas de drenaje y colémbolos invadiendo un baño – hacen que el espacio habitable sea incómodo. Eso aún los califica como plagas que merecen ser manejadas.