Identificación de avispas betílidas: cómo reconocerlas correctamente
¿Cuál es la diferencia entre las avispas betílidas y las hormigas?
Las avispas betílidas y las hormigas se parecen y a menudo se confunden. Pero al examinarlas de cerca, difieren claramente en varias características clave.
Comparación de apariencia
- Alas — Las avispas betílidas tienen dos pares de alas membranosas y pueden volar. Las hormigas obreras no tienen alas; solo las hormigas reproductoras (durante el vuelo nupcial) tienen alas.
- Patas traseras — Los fémures traseros de las avispas betílidas están notablemente hinchados y engrosados; las patas de las hormigas son uniformemente delgadas.
- Cintura — Las hormigas tienen 1-2 nódulos distintos (pecíolo y postpecíolo, la "cintura estrecha") entre el tórax y el abdomen; las avispas betílidas también tienen una cintura estrecha pero la estructura es diferente.
- Antenas — Ambas tienen antenas acodadas, pero las avispas betílidas tienen más segmentos (12-13) en comparación con las hormigas (normalmente 11-12).
Diferencias de comportamiento
- Las avispas betílidas pueden volar; las hormigas obreras no pueden volar.
- Las avispas betílidas son solitarias — operan solas; las hormigas son sociales y viajan en filas.
- Las avispas betílidas se encuentran cerca de estructuras de madera; las hormigas pueden aparecer en cualquier lugar.
Diferencias de tamaño
Avispas betílidas: 3-8 mm; hormigas comunes (hormigas faraón, hormigas carpinteras): 2-5 mm. Las avispas betílidas son generalmente ligeramente más grandes que la mayoría de las hormigas.
Consejo rápido de identificación
La regla más simple: si ves una "hormiga" alada con patas traseras gruesas que se mueve sola — es una avispa betílida. Si no tiene alas, camina en fila, con patas uniformemente delgadas — es una hormiga.