¿Dónde crecen las larvas de las moscas jorobadas? Puntos calientes
¿Dónde crecen las larvas de las moscas fóridas?
El entorno en el que crecen las larvas de las moscas fóridas significa que mientras haya materia orgánica húmeda y en descomposición en el hogar, puede convertirse en su lugar de cría.
Lugares de cría de larvas más comunes
- Paredes interiores de los sifones de desagüe (lugar de cría número uno): la grasa y los restos de comida adheridos a las paredes interiores de los desagües del fregadero de la cocina, los desagües de los lavabos y los desagües del suelo de la ducha son el alimento favorito de las larvas de las moscas fóridas. Estas áreas están perpetuamente húmedas y a temperaturas adecuadas, lo que las convierte en lugares de cría ideales.
- Fondos de los cubos de basura: los residuos de cocina se pudren en el cubo; el líquido y los restos del fondo se mezclan para convertirse en un lugar de cría perfecto para las larvas de las moscas fóridas, especialmente en cubos que se vacían solo cada pocos días.
- Paños de cocina y esponjas: los restos de comida que quedan en paños de cocina húmedos, esponjas y estropajos de acero fermentan durante la noche; las moscas fóridas pueden poner huevos en ellos.
- Fregonas y cubos de fregona: las fregonas que se dejan sin escurrir durante la noche, con restos de comida en el agua de la fregona; las larvas de las moscas fóridas crecen en estas fibras húmedas.
- Heces de mascotas: las heces en las bandejas sanitarias que no se limpian rápidamente también pueden convertirse en un lugar de cría.
- Tierra de las macetas: las macetas que se riegan en exceso, con superficies del suelo constantemente húmedas y fertilizante orgánico no compostado, también pueden criar moscas fóridas.
¿Cómo son las larvas?
Las larvas de las moscas fóridas son gusanos blancos o amarillo pálido, de unos 3-5 mm de largo, sin patas, con cabeza cónica, que se mueven retorciéndose. Se alimentan de materia en descomposición y completan el estadio larvario en unos 7-10 días.
Clave para el control
Encontrar y limpiar cualquiera de los posibles puntos de cría anteriores es más eficaz que pulverizar solo. Después de limpiar, rocíe insecticida doméstico que contenga dinotefurán como tratamiento residual en las áreas circundantes para evitar que los adultos vuelvan a poner huevos.