¿Son más peligrosos los ciempiés grandes? Ciclo de vida
¿Pueden los ciempiés reproducirse en las macetas?
Los ciempiés pueden habitar y posiblemente reproducirse en las macetas, aunque es relativamente poco común. Las macetas proporcionan condiciones favorables: húmedas, oscuras y con fuentes de alimento.
Razones por las que aparecen ciempiés en las macetas
- Suelo húmedo: el riego excesivo o el agua estancada en el plato mantienen el suelo constantemente húmedo, satisfaciendo el alto requisito de humedad de los ciempiés.
- Abundante materia orgánica: raíces podridas, hojas, musgo y humus atraen a pequeños insectos que son presa de los ciempiés.
- Temperatura adecuada: las macetas al sol son más cálidas que el suelo frío, lo que favorece la actividad de los ciempiés.
- Escondite conveniente: los huecos entre la maceta y el plato, y los agujeros de drenaje, son escondites ideales.
Cómo saber si hay ciempiés en una maceta
- Ver ciempiés emerger rápidamente al remover la tierra.
- Ciempiés escapando por los agujeros de drenaje al regar.
- Encontrar pieles mudadas debajo del plato.
- Ver ciempiés arrastrarse por paredes o suelos cerca de la maceta.
- Los huevos de ciempiés tardan entre 40 y 50 días en eclosionar, por lo que su presencia indica que la tierra no se ha removido durante algún tiempo.
Cómo lidiar con los ciempiés en las macetas
- Cambiar la tierra: retire toda la tierra vieja y reemplácela con sustrato nuevo; deseche o hornee la tierra vieja al sol.
- Revisar las raíces: pode las raíces podridas durante el trasplante para reducir la descomposición orgánica.
- Lavar la maceta: frote el interior, el exterior y el plato, especialmente alrededor de los agujeros de drenaje.
- Reducir el riego: riegue solo cuando la capa superior del suelo esté seca; evite mantener el suelo constantemente húmedo.
- Rociar insecticida: rocíe las paredes exteriores de la maceta, el plato y el suelo circundante con insecticida doméstico que contenga bifentrina.
Prevención de ciempiés en macetas
Después de regar, vacíe el plato rápidamente. Deje que la superficie del suelo se seque entre riegos. Para macetas exteriores, elévelas del suelo para reducir el acceso desde abajo.