Escarabajos joya y su familia: riesgos reales para la salud

¿Qué tipo de daño causan las larvas de los barrenadores planos?

Las larvas de los barrenadores planos se encuentran entre las plagas más destructivas de los árboles de paisaje y frutales — mucho más dañinas que los adultos. Las larvas pueden alcanzar los 20-40 mm de longitud y perforan túneles a través de la capa del cambium entre la corteza y la madera. Sus galerías tienen 3-5 mm de ancho, son planas, sinuosas y causan una cascada de problemas graves:

Daño directo

  1. Cortan el flujo de nutrientes — Las larvas se alimentan en la capa del cambium, destruyendo los tejidos del floema y el xilema. Esto corta la "autopista" del árbol para transportar agua y nutrientes. Los árboles infestados sufren desnutrición localizada o generalizada.
  2. Muerte de la corteza y gomosis — La corteza sobre el área de alimentación muere gradualmente, se hunde y se decolora. Los árboles frutales a menudo exudan savia gomosa (gomosis) — una respuesta al estrés por la lesión.
  3. Muerte regresiva de las ramas — Las hojas del lado afectado se vuelven amarillas primero, luego se secan y caen. Las ramas mueren desde la punta hacia adentro.
  4. El anillado mata el árbol — Si las larvas perforan todo el camino alrededor del tronco o una rama (anillado), cortan completamente todos los canales de transporte. Todo lo que está por encima del área anillada muere. Los árboles jóvenes pueden morir por completo.

Daño secundario

  1. Punto de entrada para enfermedades — Los túneles larvarios rompen la barrera protectora de la corteza. Los hongos y las bacterias pueden invadir a través de estas heridas, causando cancros, podredumbre y otras infecciones secundarias.
  2. Atrae a otros barrenadores — Los árboles debilitados por los barrenadores planos se vuelven más vulnerables a los escarabajos de cuernos largos, los escarabajos de la corteza y otras plagas perforadoras de madera — un efecto acumulativo.

¿Qué árboles corren más riesgo?

Las larvas de los barrenadores planos atacan principalmente árboles frutales (manzano, peral, melocotón, albaricoquero, cítricos) y árboles ornamentales (arce, álamo, sauce, sicómoro). Los árboles estresados y envejecidos son más susceptibles porque su savia fluye más lentamente y sus heridas cicatrizan mal. Mantener los árboles vigorosos mediante un riego y fertilización adecuados es una medida de prevención clave.